AI, 2014: En toda América se pisotean los derechos de los pueblos indígenas


8-08-2014

En toda América se pisotean los derechos de los pueblos indígenas

Los pueblos indígenas tienen peores sueldos, reciben menos educación, tienen más probabilidades de morir al dar a luz y tienen menos esperanza de vida © Amnistía Internacional

Intentos de asesinato y de secuestro, intimidaciones y agresiones y discriminación sufrida a diario, estos son algunos de los muchos abusos que, según ha afirmado Amnistía Internacional hoy en un nuevo informe, sufren en toda América los pueblos indígenas por el simple hecho de defender sus derechos humanos.

La organización ha publicado su informe, La larga lucha de los pueblos indígenas de américa en defensa de sus derechos, la víspera de la celebración, el 9 de agosto, del Día Internacional de los Pueblos Indígenas del Mundo, y pone de relieve en él las numerosas desigualdades y violaciones de derechos humanos que sufren los pueblos indígenas en todo el continente americano.

“Los pueblos indígenas de América continúan sufriendo toda una serie de abusos. A comunidades enteras se les niega el acceso a sus tierras ancestrales, mientras que otras son sometidas a represión violenta y a abusos por manifestarse pacíficamente en demanda de sus derechos humanos”, ha señalado Erika Guevara Rosas, directora del Programa de Amnistía Internacional para América.

En el informe se indica que, comparados con otros ciudadanos, los miembros de los pueblos indígenas tienen peores sueldos, reciben menos educación, tienen más probabilidades de morir al dar a luz, en el caso de las mujeres, y tienen menos esperanza de vida. 

“Es hora de que los países de América se den cuenta de que no pueden decir que son libres y justos mientras las comunidades indígenas que viven en su seno continúan sufriendo tan graves injusticias y soportando discriminación sistemática”, ha añadido Erika Guevara Rosas.

La organización documenta en el informe muchos casos de agresiones físicas y actos de intimidación cometidos contra comunidades indígenas y sus líderes en los últimos doce meses.

Por ejemplo, el pasado 20 de mayo, unos hombres armados intentaron matar a Enrique Cabezas, quien había estado haciendo campaña en favor del acceso a las tierras ancestrales de su comunidad en la cuenca del río Curvaradó, en el noroeste de Colombia. Actualmente hay una base militar en las tierras, que son propiedad colectiva de las comunidades del Curvaradó y que éstas reclaman.

A pesar de las medidas provisionales de protección que solicitó la Corte Interamericana de Derechos Humanos en 2003, las comunidades del Curvaradó consideran que los esfuerzos de las autoridades colombianas por garantizarles la seguridad tienen graves deficiencias. Además, a pesar de las reiteradas órdenes de la Corte Constitucional de Colombia, no se han devuelto las tierras a las comunidades.

Amnistía Internacional pide a los gobiernos de la región que creen y mantengan las condiciones necesarias para que los líderes y demás miembros de las comunidades indígenas puedan defender pacíficamente sus derechos sin temor a sufrir represalias y  para poner a disposición judicial a los autores de actos de violencia contra defensores de los derechos humanos indígenas.

Además de violencia y falta de protección suficiente por parte de los gobiernos, los pueblos indígenas soportan también el sufrimiento diario de la discriminación y la injusticia. Las mujeres indígenas, en particular, sufren múltiples formas de discriminación, por su cultura, su clase y su género.

El 22 de enero de este año, la Fiscalía de Lima cerró los casos de más de 2.000 mujeres indígenas y campesinas pobres, a quienes las autoridades estatales esterilizaron sin su consentimiento pleno e informado en la década de 1990. Al dar por cerrado el asunto, el gobierno peruano deja de abordar los abusos contra los derechos humanos perpetrados sistemáticamente contra las mujeres indígenas y las mujeres que viven en la pobreza, con lo que les niega, de hecho, justicia.

A pesar de la discriminación generalizada y de las agresiones, los pueblos indígenas han seguido adelante con su lucha por la justicia y los derechos humanos. El año pasado se observaron avances en el reconocimiento y la protección de sus derechos.

Tras vivir durante más de 20 años en condiciones lamentables junto a una carretera de primer orden, la comunidad indígena Sawhoyamaxa de Paraguay ha obtenido por fin una victoria precursora. El 11 de junio, el presidente Horacio Cartes promulgó la ley que permitirá a los Sawhoyamaxa regresar a sus tierras ancestrales de la región de  Chaco. El líder de la comunidad Sawhoyamaxa Carlos Marecos respondió así a la decisión: “Los indígenas lloran sólo cuando logran su libertad. Y hoy nos sentimos como si estuviéramos saliendo de una cárcel, por eso, muchos lloraron de la emoción”.

“Amnistía Internacional insta a todos los gobiernos de América a que promulguen legislación y creen infraestructura para garantizar que los pueblos indígenas pueden disfrutar de su derecho a la tierra, la alimentación, la educación, la salud y la ausencia de violencia y de pobreza”, ha afirmado Erika Guevara.

FUENTE: www.es.amnesty.org

Chile, 2014: “Todo lo que han ganado los mapuche ha sido a través de esta violencia”


miércoles 25 de junio de 2014

“Todo lo que han ganado los mapuche ha sido a través de esta violencia”

El director del Museo de Arte Precolombino, Carlos Aldunate, aboga por que los chilenos reconozcamos que nuestras raíces no vienen sólo de Europa, y que no reneguemos de nuestra sangre indígena. Nació en la elite eurocéntrica, pero estudiando Arqueología descubrió que él mismo tiene dos dedos amerindios. Hoy asegura que si los chilenos parecemos homogéneos, ha sido culpa de los políticos, partiendo por Diego Portales y siguiendo con todos los gobiernos.

© Foto José Miguel Méndez

“Cuando oyes hablar de los mapuches en los diarios, en la televisión, es por los conflictos, y eso es muy grave, porque el mapuche es mucho más que un conflicto, es un tremendo valor cultural. Es nuestro pasado, es parte de nuestra nacionalidad, parte de nuestro ser indígena”.

Varias veces durante esta conversación, como si pudiera palparse el subconsciente, Carlos Aldunate se dará unos golpes en la nuca con la mano derecha. Lo hará cuando compare la sobriedad de los milenarios textiles mapuches con el modo  actual del vestir chileno, tan de grises y cafés. Lo hará cuando enfatice que el mundo precolombino no está muerto en un museo, sino que vive en nuestras palabras – cancha, guagua, cocaví, guata, poto-, en nuestra cosmología. “Tenemos esa cosa un poco mágica como todos los pueblos americanos, por algo existe el realismo mágico”, dirá. Se tocará la nuca para no olvidar que nuestra historia tiene unos 20 mil años, que es cuando el hombre llegó a América,  y no los 204 que los chilenos reconocemos. Cada vez que el director del Museo Chileno de Arte Precolombino se toca la nuca, lo que quiere decir es que los pueblos originarios somos nosotros.

“Somos todos mestizos en Chile, salvo los inmigrantes. Los españoles llegaron acá sin mujeres, qué más te puedo decir”.

-¿Por qué algunos reniegan de eso, si es tan obvio?
-Por desconocimiento. La gente no sabe. Imagínate qué ridículo esto de que miremos tanto  hacia Europa y que estudiemos a los griegos, romanos, fenicios y no a nuestra gente.

Hace muchos años ya, Carlos Aldunate dejó las leyes -que lo aburrían-  y los generosos ingresos como miembro del estudio de abogados de su padre para estudiar un posgrado en Arqueología, carrera que recién se abrió en Chile cuando él tenía casi 30 años. Partió interesado en la Prehistoria, en aprender del pasado para sacar de ahí indicios para el futuro. “Ahora estamos investigando unos conchales, unos basurales de pescadores en la costa de Antofagasta. En el basural puedes estudiar cómo vivía esta gente, puedes descubrir las tremendas innovaciones que se hicieron ahí, cómo el hombre fue conquistando el espacio del mar, cómo primero era orillero y con el tiempo hizo los sedales, hizo anzuelos  que son iguales a los anzuelos que usamos hoy día,  ¡pero hace 5 mil años! Después  descubrió cómo navegar e hizo estas balsas de cuero de lobo infladas allá en el Norte, que eran ligeras y transportables, que son el antecedente del zódiac. ¡Un zódiac de hace tres mil años! Los  franceses  e ingleses que pasaban por las costas en el siglo XVII quedaban maravillados”, dice caminando entre las piezas que forman parte de la exposición “Chile antes de Chile”,  que se exhibe en el Museo Chileno de Arte Precolombino. Un museo privado que se creó en 1981 con la colección del arquitecto Sergio Larraín García-Moreno y que Aldunate dirige desde entonces.

-¿Cuál ha sido el descubrimiento que más lo ha emocionado como arqueólogo?
-A mí lo que más me han emocionado fue trabajar los sitios arqueológicos viviendo con los pueblos originarios. Compartíamos con ellos y al mismo tiempo estudiábamos los pueblos antiguos que vivieron ahí. Fue extraordinario ver cómo había tanto paralelismo entre su forma de vida, en cómo pensaban, incluso en los aspectos cosmológicos y religiosos. Nos enseñaban a leer en el cielo las constelaciones andinas, una cosa maravillosa, aprendías, aprendías, aprendías de ellos, del patrimonio vivo. Fue en el área de Ayquina, Toconce, Turi, en el río Salado, uno de los afluentes del Loa, entre 3 mil y 4 mil metros de altura.

Antes, mientras estudiaba, tuvo un descubrimiento más epifánico y personal. Haciendo un estudio de sus propias  huellas digitales se encontró con que tenía dermatoglifos amerindios en el dedo anular de ambas manos. “Me produjo una gran alegría, me encantó, me puso muy orgulloso”, dice.

Carlos Aldunate tiene una teoría: los pueblos originarios fueron invisibilizados por la república, por la ilustración, por Diego Portales, que puso un énfasis en una identidad centralista. Por Benjamín Vicuña Mackenna, artífice de la que se llamó “pacificación de la Araucanía”, pero que Aldunate prefiere calificar de “conquista”.  “Hubo  una política para que en Chile, que entonces era diverso, se borrara esa diversidad”, dice. “Se puede gobernar mucho mejor a un pueblo que tiene una sola identidad que a muchos pueblos diferentes”, explica.

-¿La nación chilena la decidieron en una mesa?
-En una mesa, la elite política. Y a través de la educación.

Aldunate se queja de que las tradiciones del Chile central: la cueca, el rodeo, incluso los héroes, O`Higgins, Prat y Gabriela Mistral, hayan monopolizado la cultura chilena. “¡Si se baila  cueca de Arica a Magallanes!”.

-¿Y eso es una aberración?
-Es una pérdida, la pérdida de la diversidad. Hemos perdido lenguas, cada lengua es un tesoro de la cultura porque contiene las raíces  de una adaptación milenaria al medioambiente; cuando se pierde una lengua se pierden conocimientos. Los selk’nam u onas, que llamábamos antes, vivían desnudos en Tierra del Fuego. ¿Te das cuenta? Si hoy se conservara eso, estarían todos los biólogos del mundo estudiando ese ADN.

-Le pasamos la retroexcavadora… 
-Hemos pasado una retroexcavadora, como  dices. Si entras a Chile por Arica vas a escuchar el mismo castellano que en Magallanes. Igual. Y eso ha sido un plan elaborado por todos los gobiernos, y para qué te digo en la época de Pinochet, en que esto fue mucho más agresivo: se pusieron escuelas fronterizas  de concentración donde se prohibía hablar mapuche, se prohibía hablar aimara, porque todos teníamos que hablar castellano.

-Se ha dicho que los mapuches son flojos. 

-Flojos y borrachos, decía en el siglo XIX don Benjamín Vicuña Mackenna. Todos estos pueblos, que no eran pueblos agrícolas, porque el mapuche no era un pueblo agrícola, los españoles los consideraban flojos. ¿Por qué? Porque no vivían en una economía de mercado, porque no necesitaban más que lo que producían. Vivían al día,  no atesoraban, ni intercambiaban cosas y vivían en un ambiente de extraordinaria riqueza; tenían los bosque templados de Chile, llenos de fruta, de hongos, de animales que se podían cazar. Era otra manera de vivir.

-¿El pueblo que mejor se defiende, sería el rapanui?
-Y los mapuches, ¿te parece poco? Para mí los mapuches están ganando totalmente la pelea, porque los que meten ruido y hacen actos violentos serán menos del uno por ciento de todo el pueblo y consiguen lo que nunca se había conseguido. Cuando tú oyes hablar de los mapuches, en los diarios, en la televisión, es por los conflictos, y eso es muy grave, porque el mapuche es mucho más que un conflicto, es un tremendo valor cultural. Es nuestro pasado, es parte de nuestra nacionalidad, parte de nuestro ser indígena.

-Usted que nació en la elite eurocéntrica, ¿cómo lo hace con sus pares?, ¿tiene estas discusiones?

-Discuto con ellos, les pongo el otro punto de vista, pero es difícil, yo tengo amigos a los que les han quemado casas los mapuches en el Sur. ¿Te fijas?, con eso los mapuches ganan ponerse en la agenda, si no estarían completamente olvidados. Todo lo que han ganado los mapuches ha sido a través de esta violencia. Eso es muy  penoso para Chile, pero han llegado a eso justamente porque eran invisibles. Pero creo que la próxima Constitución va a arreglar mucho esto, estoy muy esperanzado, el mundo nos está llevando  hacia el reconocimiento. Y espero ahí se reconozca que Chile es un país donde existen varias culturas.

Tres años estuvo cerrado el Museo Precolombino para ampliarse mientras se preparaba esta muestra en la nueva sala subterránea, que está vestida entera de negro con vitrinas iluminadas que dan un efecto sobrecogedor. Las piezas -muchas donadas por la fundación Santa Cruz Yaconi- impactan. La museografía, o puesta en escena, fue hecha por el inglés Geoffrey Pickup, del Museo Británico de Londres, quien puso varias exigencias, como que las vitrinas no podían ocupar más de un 25% del espacio de la sala. Eso le ha costado a Aldunate las críticas de sus pares arqueólogos que resienten que no se muestren más piezas. “No mostramos muchas cosas que debiéramos mostrar , pero el espacio es reducido”.

-Buscan ser efectistas. 
-No efectistas por ser efectistas, que sería una frivolidad, sino que en un sentido simbólico. Para que la gente se sorprenda  con nuestra prehistoria. Para que la gente ignorante de los mapuches, de los aimaras y de las culturas precolombinas diga: “Lo que hacía esta gente, no somos tan rascas”. Lo que decía don Sergio Larraín: que toque el corazón, que llegue al alma. Cuando nos comparamos con otros países, como Perú y México, siempre dicen que aquí no hay nada. Pero allá todos van a los museos, todos van a Machu Picchu.

-Ahora está de moda coleccionar vasijas.
-Eso es de ahora último y es una moda que muestra el avance que hemos tenido. ¡Por lo menos tienen vasijas en el living y no chinos falsificados!

-Y piedras horadadas. 
-Les encantan, son trending topic -dice riendo.

-Su casa debe ser otro museo precolombino. 

-Imagínate que si aquí vivo entre esas cosas,  volver a tenerlas en la casa sería una locura.

-¿Y cómo la tiene decorada?
-Mi casa es como yo no quisiera que fuese. Hice una especie de museo familiar en mi casa.

-Con puros muebles de estilo europeo. 
-Claro, total, ¿lo puedes creer?

 

QUEPASA.CL

 

Wallmapu, 2014: Huenchumilla: un Lautaro del siglo XXI


COLUMNAS

3 de julio de 2014

Huenchumilla: un Lautaro del siglo XXI

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PhD. Candidate in History, Georgetown University

El intendente Huenchumilla no es un aparecido. El fondo de sus declaraciones y acciones políticas está enmarcado en un proceso de larga duración, cuyas raíces se pueden rastrear desde las primeras generaciones de guerreros mapuches que enfrentaron con valentía la invasión española. Aunque la lucha por la paz en el presente es distinta, por cuanto el contexto es otro, el contenido en los mecanismos de supervivencia mapuche no ha variado significativamente en los últimos cuatrocientos años. Desde Lautaro hasta Huenchumilla, la historia muestra cómo el pueblo mapuche ha conseguido mantenerse con vida a pesar de todo: invasión europea en el siglo XVI, ocupación del ejército chileno a fines del siglo XIX, asedio de las grandes compañías forestales a mediados del siglo XX y últimamente el acoso de un sistema legal inmoral que ha criminalizado la legítima protesta social de un pueblo que se siente oprimido.

Las coincidencias entre Lautaro y Hunchumilla saltan a la vista, siendo fiel reflejo de la continuidad al interior del mundo mapuche en sus formas de adaptación cultural, en función de mantener con vida su identidad como pueblo y evitar su extinción. Lautaro –el célebre líder “araucano” inmortalizado por la pluma de Alonso de Ercilla– fue hijo de lonko, y Francisco Huenchumilla es hijo de un suboficial del Ejército de Chile descendiente de caciques. La leyenda cuenta que Lautaro pasó años al servicio del conquistador Pedro de Valdivia, como su paje personal y prisionero de guerra. Durante sus años de cautiverio, Lautaro aprendió las formas de combate de los españoles, estudió la cultura del invasor y las hizo propias, protegido por el manto del silencio que un adolescente indígena representaba para las huestes españolas del siglo XVI.

Así como Lautaro cuatro siglos antes, Huenchumilla es un sujeto bicultural. Desde su identidad mapuche incorporó los elementos que la sociedad chilena le ofreció, con el fin de avanzar en sus conocimientos, prepararse para la vida adulta y emprender la lucha por el derecho a vivir en paz, tal como lo hizo Lautaro.

El Intendente Huenchumilla, cuatrocientos años más tarde, también aprendió desde el anonimato las formas de combate de otro invasor, el Estado chileno. Durante su infancia aprendió las primeras letras en la escuela N°4 de Temuco y la Escuela Misional Padre las Casas, fundada por misioneros capuchinos alemanes a fines del siglo XIX y concebida en sus orígenes como centro educativo para los jóvenes mapuche de la región. Huenchumilla fue uno de ellos. Los estudios secundarios el intendente los continuó bajo el alero de los misioneros en el Seminario Capuchino San José de la Mariquina, para más tarde titularse de abogado por la Universidad de Chile.

Así como Lautaro cuatro siglos antes, Huenchumilla es un sujeto bicultural. Desde su identidad mapuche incorporó los elementos que la sociedad chilena le ofreció, con el fin de avanzar en sus conocimientos, prepararse para la vida adulta y emprender la lucha por el derecho a vivir en paz, tal como lo hizo Lautaro. No obstante, los escépticos podrán argumentar que Huenchumilla no es realmente mapuche como lo fue Lautaro y que es un chileno como cualquier otro tratando de sacar dividendos políticos a su difusa y cuestionable identidad indígena. Pero entonces, bajo la misma lógica, es válido preguntarse si los mapuches trataron de la misma manera a Lautaro luego que regresara a vivir entre sus hermanos al sur de la frontera, probablemente montado sobre un caballo, portando lanzas de coligüe adosadas con puntas de espadas, hablando español y cargado de conocimientos militares europeos. ¿Dejó Lautaro de ser mapuche? Lo dudo. Por el contrario, su identidad indígena se vio reforzada por la incorporación de los nuevos conocimientos adquiridos. En consecuencia, quienes atacan a Huenchumilla acusándolo de que no puede ser mapuche porque recibió una educación de excelencia, logrando éxito en la vida política como diputado, ministro, alcalde e intendente, yo les diría que lean más historia y aprendan de Lautaro y tantos otros líderes mapuches que supieron adaptar sus modos de vida, integrando elementos de la cultura dominante con el objetivo de sobrevivir culturalmente. Ejemplos más recientes de otros Lautaros son abundantes en la historia de Chile. Antonio Neculmán, Francisco Melivilu, Manuel Manquilef, Aburto Panguilef y Venancio Coñuepán, entre muchos más.

En conclusión, Huenchumilla no está solo. No es un aparecido que simplemente busca pavimentar su agenda política personal, aunque es probable que sus declaraciones y acciones persigan amasar mayor capital político en pos de un nombramiento ministerial. No lo sabemos con exactitud, pero lo que sí sabemos con mayor certeza es que Huenchumilla forma parte de una tradición larga de líderes mapuches. De esos Lautaros de comienzos del siglo XX que lucharon por proteger los derechos de su pueblo y lo hicieron como mapuche-chileno… sí, me escuchó bien, mapuches que son también chilenos, porque se puede pertenecer a ambos mundos, tal como lo hizo Lautaro en su tiempo, como lo lograron Melivilu, Manquilef, Panguilef, Coñuepán y muchos más. Por eso, no nos escandalicemos por las declaraciones de Huenchumilla. Por el contrario, escuchemos sus propuestas reconociendo desde dónde se gestan, es decir, desde el espacio en que convergen el mundo mapuche y el chileno. Aprendamos de la historia. Huenchumilla es un Lautaro del siglo XXI. Un luchador de la paz, dispuesto a inmolarse por la causa mapuche y la causa chilena. No lo ataquemos. Tengámosle paciencia y esperemos las soluciones que nos pueda ofrecer para construir los acuerdos de paz que la Araucanía tanto necesita.

ELMOSTRADOR.CL

Chile, 2014: Anuncios presidenciales en la celebración del We Xipantu. Por José Vargas


COLUMNAS

1 de julio de 2014

Anuncios presidenciales en la celebración del We Xipantu

avatarDirector Programa Política Indígena, Fundación Felipe Herrera Lane

Wallmapu, 2014: Convocan a taller sobre conocimientos tradicionales a representantes de pueblos indígenas


Convocan a taller sobre conocimientos tradicionales a representantes de pueblos indígenas

1 de julio 2014

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Abierta se encuentra la convocatoria al “Taller sub-regional para representantes de comunidades indígenas y locales sobre conocimientos tradicionales del CDB”, que se desarrollará los días 31 de julio y 01 de agosto próximos en Lonquimay, Región de la Araucanía.

La actividad, que es convocada por el Consorcio TICCA y su organización miembro en Chile, elObservatorio de los Derechos de los Pueblos Indígenas, junto con el Ministerio de Desarrollo Social y en colaboración con la Secretaría del Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB por sus siglas en inglés), tiene por objetivo formar a los representantes de comunidades indígenas y locales como capacitadores para desarrollar talleres de formación local en línea con la implementación del Plan Estratégico de Diversidad Biológica 2011-2020.

José Aylwin, codirector del Observatorio Ciudadano, explicó que el taller se enmarca entre las actividades de difusión y de promoción de las disposiciones de este Convenio de la Organización de las Naciones Unidas, ratificado por Chile, que tiene relación con los conocimientos tradicionales. Ver más sobre este convenio aquí.

Dicho Convenio fue firmado por 150 mandatarios -entre ellos Chile- y líderes gubernamentales durante la Cumbre de la Tierra en Río de Janeiro-Brasil, y tiene como objetivos la conservación de la diversidad biológica, la utilización sostenible de sus componentes y la participación justa y equitativa de sus beneficios.

De este modo, el Convenio reconoce la importancia de estos conocimientos y el aporte que hacen a la conservación a la biodiversidad, estimulando que sean reconocidos y resguardos por los estados y que los pueblos indígenas puedan participar de los beneficios de esos conocimientos. “Beneficios que muchas veces no han sido reconocidos, por ejemplo por la industria farmacéutica, y otras industrias que se han apropiado de esos conocimientos”, comentó Aylwin. Agregando que “en Chile ha habido muy poco desarrollo de este derecho y poco reconocimiento de su valor y aporte tanto por los órganos del estado, así como como herramienta de derecho por parte de los propios pueblos indígenas”.

“Este encuentro es una convocatoria abierta para organizaciones mapuche. Además en un contexto del envío al parlamento del proyecto de ley sobre biodiversidad y servicios de áreas protegidas por parte de la administración de Bachelet. Sin embargo dicho proyecto no hace referencia alguna a los pueblos indígenas y su aporte a la biodiversidad”, señaló el profesional.

Finalmente explicó que “el taller será un marco propicio para conversar respecto de esta iniciativa legal ingresada al parlamento y sobre la necesidad de que aborde los temas de la Convención y los derechos de los pueblos indígenas en el marco de la conservación. También respecto de promover un proceso de consulta respecto de este proyecto, como lo dispone el Convenio 169 de la OIT”, concluyó.

Detalles de la convocatoria

Dirigido a representantes de comunidades indígenas y locales interesados(as), correspondientes a regiones del sur de Chile (desde Bio-Bio a Magallanes). Los(as) interesados(as) deben enviar sus nominaciones considerando los siguientes criterios: (i) Su experiencia en cuestiones de conocimientos tradicionales, y (ii) su capacidad para llevar a cabo otros talleres locales.

Las nominaciones deben ser realizadas a través de una carta oficial dirigida al Consorcio TICCA, enviadas por e-mail a: lorena@iccaconsortium.org o por fax al: (045) 2218353, conteniendo los datos de contacto (nombre completo de la o el candidato), junto con un breve curriculum vitae que indique claramente los ámbitos de competencia pertinentes.

La fecha de cierre de postulación este próximo viernes 4 de julio.

 

Fuente: observatoriociudadano.cl

Wallmapu, 2014: Declaración Pública Observatorio Ciudadano ante Anuncios Presidenciales: ¿Cómo y qué se consulta a los pueblos indígenas?


 Declaración Pública Observatorio Ciudadano ante Anuncios Presidenciales:

¿Cómo y qué se consulta a los pueblos indígenas?

23 de julio de 2014

El día 18 de junio, la Presidenta Michel Bachelet, junto a la ministra de Desarrollo Social, María Fernanda Villegas, el ministro de la Secretaría General de Gobierno, Álvaro Elizalde, la ministra de la Secretaría General de la Presidencia, Ximena Rincón, el subsecretario de Servicios Sociales, Juan Eduardo Faúndez y el Director de la CONADI, Alberto Pizarro, dieron a conocer las propuestas en materia indígena que serán consultadas a los pueblos indígenas.

Entre las propuestas a consultar a los pueblos indígenas anunciadas se encuentran el proyecto de ley que crea el Ministerio de Asuntos Indígenas y el Consejo de Pueblos Indígenas, la formulación de una Agenda para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas, y el proyecto que crea el Ministerio de Cultura y Patrimonio.  Cabe señalar que dichas propuestas forman parte del Programa de Gobierno de Bachelet y de los compromisos adquiridos durante su campaña para los primeros 100 días de su administración.

Si bien el anuncio presidencial relativo a la realización de una consulta a los pueblos indígenas es valorable, ya que es la primera vez que el ejecutivo somete a consulta pre legislativa proyectos de ley previo a su ingreso al Congreso, en atención a su afectación directa a estos pueblos, cabe hacer un análisis crítico en relación a cómo y a qué es lo que la Presidenta Bachelet ha manifestado disposición a consultar a los pueblos indígenas.

En cuanto al cómo se consulta, cabe destacar que, al no señalarse nada en contrario por la Presidenta, las consultas anunciadas se regirían por el procedimiento establecido por el Decreto Supremo N° 66 que aprobó el Presidente Sebastián Piñera antes de terminar su mandato.  Se debe recordar que esta reglamentación fue seriamente cuestionada por las organizaciones indígenas, así como por organizaciones de derechos humanos, por no haber sido consultada en forma adecuada con las instituciones representativas de los pueblos indígenas en forma previa a su aprobación, y por rebajar los estándares sobre consulta establecidos en el Convenio 169 de la OIT y otra normativa internacional aplicable en la materia.  De hecho representantes del Estado chileno reconocieron en marzo pasado, en audiencia ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, que la actual administración revisaría esta normativa para adecuarla a los estándares internacionales aplicables.  Siendo importante precisar que la falta de acuerdo sobre el procedimiento o “consulta sobre la consulta”, tal como han enseñado las experiencias comparadas, impiden que sus resultados o acuerdos finales sean considerados legítimos y propios por los sujetos de la consulta.  No entendemos entonces la consistencia de los anuncios del ejecutivo de consultar estas iniciativas sobre la base de una normativa que ella misma cuestiona.

También en relación al cómo se materializa la consulta, llama la atención el hecho de que se convoque a un proceso de consulta en el cual se abordan cuatro temáticas de gran relevancia para los pueblos indígenas en paralelo, lo que contraviene un principio fundamental del derecho de consulta indígena, cual es que ésta debe ser realizada a través de “procedimientos adecuados”.  Lo anterior, puesto a que al consultarse las cuatro iniciativas anunciadas en forma conjunta, no se le entrega a los pueblos indígenas los tiempos ni las instancias necesarias para poder conocer y tener injerencia en cada una de ellas.  Resulta preocupante, en este sentido, que no se haya aprendido de los errores cometidos por las administraciones anteriores, incluyendo la de la propia Presidenta Bachelet y del Presidente Piñera, que impulsaron iniciativas de consulta conjuntas de diversas iniciativas legislativas, incluyendo un proyecto de reforma constitucional.  Tal situación, además de merecer la crítica de las organizaciones indígenas del país, fue cuestionada por el Relator de Pueblos Indígenas de Naciones Unidas, James Anaya, por la OIT, así como por diversos organismos de tratados de la ONU de los que Chile es parte.

Por otro lado, es importante observar que la Presidenta Bachelet en días pasados ha enviado al Congreso un proyecto de ley de gran relevancia para a los pueblos indígenas, como lo es el proyecto para la creación del Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas, sin que se haya considerado pertinente su consulta a los pueblos indígenas.  En efecto, el proyecto presentado al Senado la semana pasada por la Presidenta Bachelet (Mensaje 161-362) trata sobre la creación de un Sistema Nacional de Áreas protegidas, las que en un porcentaje significativo, superior al 50% en cualquier caso, se sobreponen a tierras y territorios que, de acuerdo al artículo 14 del Convenio 169 de la OIT, constituyen espacios de ocupación tradicional indígena.  Por lo mismo, resulta incuestionable la afectación directa de esta iniciativa legal sobre los pueblos indígenas, razón por la que no se entiende la decisión del ejecutivo de no convocar a su consulta pre legislativa por estos pueblos.

Finalmente, cabe observar la contradicción que significa que la Presidenta Bachelet no haya incluido en elproyecto de reforma al sistema electoral binominal presentado al Congreso Nacional en abril pasado, mecanismos para posibilitar la participación política de los pueblos indígenas en el Parlamento, del que se encuentran hoy excluidos.  En efecto, dicho proyecto, aún cuando plantea como objetivos explícitos la representación de las minorías y la conformación de un Congreso que refleje la diversidad del país, y a que considera el establecimiento de cuota de candidatos género, promoviendo con ello una mayor representación de la mujer en el Congreso, cuestión por cierto relevante, no considera mecanismos similares que posibiliten la representación indígena en esta instancia.  Más aún, dicha reforma no introduce cambios a la ley de partidos políticos, la que como sabemos restringe la posibilidad de los sectores minoritarios, como los pueblos indígenas, de conformar partidos políticos, y dificulta la presentación de candidatos independientes, limitando con ello las posibilidades de estos pueblos de contar con una representación parlamentaria.

Cabría preguntarse si esta omisión fue inconsciente, o si por el contrario, fue adoptada conscientemente para evitar la consulta a los pueblos indígenas que requeriría en caso de incorporarse mecanismos espaciales de representación indígena.  En cualquier circunstancia, se trata de una omisión lamentable, que debería corregirse como ya han anticipado algunos parlamentarios.  De ser así, este proyecto de ley, al igual que los anunciados en días pasados, deberían ser sometidos a consulta indígena si se quiere dar cumplimento a la normativa del Convenio 169 de la OIT sobre la materia, respetando los estándares internacionales y especialmente, con un procedimiento de consulta previamente acordado con los pueblos indígenas.  Aún es tiempo de enmendar.

Observatorio Ciudadano

23 de junio de 2014

Chile, 2014: Domingo Namuncura: “En temas indígenas el progresismo chileno está retrasado en comprender los nuevos tiempos”.


Entrevista

Domingo Namuncura: “En temas indígenas el progresismo chileno está retrasado en comprender los nuevos tiempos”.

El coautor del nuevo libro de Ediciones El Desconcierto y Fundación Chile XXI “Chile Indígena: Desafíos y oportunidades para un nuevo trato” se refiere en esta entrevista al presente del tema y a la dificultad de la izquierda con los temas indígenas.
Por Patricio López | 23/06/2014

namuncura-500x270La publicación reúne a importantes representantes y voceros del conflicto mapuche como  Domingo Namuncura, Braulio Cariman, María Francisca Collipal, María Hueichaqueo, Elizabeth Licanqueo, Elisa Loncon, Lautaro Loncon, Salvador Millaleo, Leyla Noriega y Marcos Valdés; quienes en conjunto, elaboran una serie de propuestas para avanzar hacían un nuevo trato entre el pueblo mapuche y el Estado Chileno.

Sobre el libro y la coyuntura versó esta conversación con Namuncura:

¿Cómo se fraguó el libro? ¿Qué patrón de similitudes o diversidades caracteriza al grupo?

Los autores del libro forman parte del programa de derechos indígenas de la Fundación Chile 21, programa que nació en octubre del 2010, en el marco de la primera huelga de hambre por el tema de presos mapuches. Estimamos necesario, entonces, crear y desarrollar un espacio de reflexión que pudiese tener una mirada de mediano y largo plazo acerca de la realidad de nuestros pueblos y de su compleja relación con el Estado y la sociedad, buscando discernir caminos. Lo segundo es que nos dábamos cuenta que se estaban desarrollando muchas iniciativas de estudio y análisis del tema indígena, pero en casi todos los proyectos participaban muy pocos indígenas y entonces los que estudiaban y analizaban nuestra realidad lo hacían desde otra óptica. Ahí resolvimos entonces que el programa de Derechos Indígenas estaría principalmente constituido por profesionales, académicos y dirigentes indígenas. Ése es el sello del programa y que está reflejado claramente en el libro.

El nuevo ciclo político en Chile que según el libro coincide con su publicación ¿qué novedades debería traer para la política de Estado indígena de los últimos 25 años?

Hay que mirar la cuestión social indígena con una perspectiva constante de largo plazo, lo que permite un desarrollo mejor de las estrategias y alternativas. En los años 80 el movimiento Centros Culturales Mapuches fue capaz de plantearse un quehacer para cuando fuera posible derrotar políticamente a la dictadura. El resultado de esa mirada fue el Pacto de Nueva Imperial de 1989.  Dicho pacto, a su vez, generó otra perspectiva de largo plazo,  en donde se destaca la comisión especial de pueblos indígenas y la ley indígena 19.253. Estos fueron hitos relevantes. En la siguiente década, y en el marco de la Comisión Nacional de Verdad  y Nuevo Trato (2004) Chile reconoció las injusticias cometidas con los Pueblos Indígenas y asumió una deuda histórica. En el gobierno anterior de la Presidenta, y luego de 18 años de espera, finalmente, se consagró el Convenio 169 de la OIT y así, en medio de errores y aciertos, la política indígena se ha ido abriendo paso.  Lo que viene ahora es la culminación de este ciclo histórico de 25 años y esto se verá reflejado en una nueva institucionalidad indígena (Ministerio Indígena y Consejo Nacional de los Pueblos, principalmente), en la inclusión de los derechos integrales indígenas en una Nueva Constitución y -entre otros aspectos- en la incorporación de los indígenas en el Parlamento. Todo ello ayudará a sentar las bases o cimientos de un Nuevo Trato.

¿Por qué es importante un Ministerio de Asuntos Indígenas? ¿Qué cambiará concretamente si se implementa, como ha sido comprometido por el Gobierno?

Un Ministerio eleva el estándar de los pueblos indígenas en el Estado. Pone la relación en un nivel superior y brinda y fortalece las capacidades políticas de los Pueblos.

La creación del Ministerio Indígena cierra el ciclo histórico de la Conadi (16 años) creada en 1994. Conadi es un sencillo servicio público, hoy muy demandado por políticas sociales y sin muchas competencias. Es un organismo dependiente. Un Ministerio eleva el estándar de los pueblos indígenas en el Estado. Pone la relación en un nivel superior y brinda y fortalece las capacidades políticas de los Pueblos. Sin duda, un ministerio es mucho mejor que un servicio, porque contribuirá además a transversalizar el tema indígena en todo el Estado y facilitará las relaciones de los Pueblos con el conjunto de las instituciones de la sociedad.

En el caso de concretarse la promesa de una nueva constitución ¿Cuál debería ser la principal modificación respecto a los asuntos indígenas?

Un nuevo ordenamiento jurídico, una Nueva Constitución ha de tomar en cuenta los tratados internacionales en materia de Derechos indígenas. Esto implica reconocimiento efectivo de derechos políticos, sociales, económicos y culturales. Esto permitirá que Chile se reconozca como una sociedad pluricultural y plurinacional. Implica un avance formidable en la relación de los pueblos con el Estado.

 

Huenchumilla, el Progresismo y los Pueblos Indígenas

 

TapaEn el conflicto entre el Estado de Chile y el pueblo mapuche ¿Basta con no aplicar la Ley Anti-terrorista si comuneros afirman que dos instituciones del Estado siguen incurriendo en arbitrariedades: la Policía y la Justicia?

Esencialmente hay que corregir con urgencia lo que ha ido aconteciendo. El relator Ben Emmerson, de Naciones Unidas ya fue contundente en su estudio: la Ley Antiterrorista es parte del problema y no la solución. Esto fue recogido previamente por muchas entidades y finalmente la propia Presidenta, en su calidad de candidata, tomó nota de aquello y lo expresó categóricamente. Hace pocos días hemos asumido como país, ante la Comisión de Derechos Humanos de Naciones Unidas, el compromiso de que ese instrumento represivo no será empleado por el gobierno en las movilizaciones sociales indígenas. Esto es hoy, un sello político fundamental y está reflejado en la comisión creada por el Ministro del Interior para hacerse cargo de las  modificaciones que se realizarán a esa Ley.  Respecto del comportamiento de policías y jueces hay un camino por recorrer, para resolver mejor los debidos procesos y cautelar que las acciones policiales tengan en cuenta los derechos y dignidades que emergen de la cosmovisión indígena. Y en esto hay que distinguir con claridad que los Pueblos indígenas son históricamente violentados y no son violentistas. Entonces para que haya paz tiene que existir primero un clima de justicia.

En la instalación del nuevo gobierno, se ha hablado de un descalce entre el Ministerio del Interior y el Intendente Huenchumilla. ¿Es así, en tu opinión? ¿Por qué da la impresión que el intendente Huenchumilla tiene una agenda y una retórica distinta a la de La Moneda?

El Intendente Huenchumilla está en el territorio mismo. Es jefe del gobierno de una región que tiene muchas tensiones, no sólo las relativas a pueblos indígenas. Hay situaciones de pobreza, problemas de infraestructura, desempleo, extracción desmesurada de riquezas naturales, conflictos de tierras y aguas. Es una región históricamente afectada por diversas historias de injusticias. Él no está haciendo una retórica. Está reflejando la verdad de una historia que, en general los chilenos desconocen o no quieren reconocer. El historiador Villalobos, entre otros. Por otro lado, el Intendente cuenta con la confianza real de la Presidenta y del Gobierno: ninguna autoridad administrativa actúa por su cuenta  y nosotros tenemos que poner en práctica un Programa Presidencial, en este caso, relativo a Pueblos Indígenas que es muy superior a otros programas anteriores. No hay tal “descalce” entre el Intendente y el Gobierno.

En los últimos años, las institucionalidades de distintas regiones del mundo han avanzado en un nuevo tipo de relación con las identidades locales, que modifica el carácter tradicional del estado-nación monolítico. Para no hablar de la derecha ¿Cuánto han recogido la izquierda y la centro izquierda chilena esta tendencia mundial?

Esta es una muy buena pregunta y te la agradezco. Dejo a la derecha al lado de este tema porque ellos, por razones ideológicas no van a comprender fácilmente la importancia de la diversidad social y cultural de los pueblos. El problema está en la centro-izquierda. En lo relativo a multiculturalidad, pluriculturalidad y plurinacionalidad la izquierda -principalmente- está retrasada en su capacidad de comprender los nuevos tiempos. Va a la zaga de las tendencias mundiales más progresistas.  Y esto es una clara deuda política de su parte. Socialmente la izquierda chilena tiene una postura progresista, pero políticamente (e incluso económicamente) es -digámoslo así- mucho menos progresista. Y en el tema indígena lo refleja claramente.  Sus dirigentes hacen discursos sobre los derechos indígenas, pero cuando tienen que abrir espacio a los referentes indígenas, los relegan a posiciones marginales. ¿Cuántos Senadores indígenas tenemos en Chile? Ni uno solo. ¿Cuántos Diputados indígenas? Solo una parlamentaria de origen diaguita. ¿Cuántos Ministros de Estado han sido indígenas en Chile? Sólo 3 en 204 años de historia. Esto es, entre otros aspectos, la expresión del llamado “compromiso de izquierda” con los indígenas.  Entonces, hay mucho discurso o retórica indigenista, pero cuando se trata de repartir el poder político, la clase dirigente, por muy de izquierda que sea, cierra el camino a los indígenas, a las  mujeres, a los jóvenes, a los trabajadores. Para qué decir de los campesinos o pobladores.  ¿Te das cuenta? Y es contradictorio, porque se supone que los partidos de izquierda debieran representar y reflejar a la clase obrera, indígena y popular. Pero todo esto es porque no conocen la verdadera historia de los Pueblos Indígenas; no comprender su cosmovisión, porque nunca se han interesado de verdad en ello. Hoy sienten una fascinación por la causa indígena y eso ya es algo, pero esa fascinación hay que convertirla en poder político. Y esto es ahora tarea de las actuales y nuevas generaciones indígenas. Por eso es tan importante las señales que ha dado nuestra Presidenta: su actual Gobierno es el primero en la historia que nombra a 10 mujeres embajadoras; es el primero que nombra a un mapuche como diplomático desde 1818; es el primero que pondrá en consulta nacional la creación de un Ministerio indígena y un consejo nacional autónomo de pueblos indígenas…. ¿te das cuenta? O sea, tenemos una Presidenta que tiene una mirada progresista que supera a los partidos de la coalición.

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